Comportamientos therian en las aulas afectarían nota de conductaComportamientos therian en las aulas afectarían nota de conducta
En los últimos días, la presencia en redes sociales de grupos de jóvenes que se disfrazan de animales y se autodenominan therians se ha viralizado, generando inquietud entre padres de familia y preocupación en sectores de la sociedad que lo interpretan como un posible problema de salud mental. ¿Se trata de una moda pasajera, de una forma de expresión identitaria o de un trastorno? Esto es lo que señalan los especialistas.
Según explicó Ponce, el término comenzó a circular desde la década de 1990 en comunidades en línea. Sin embargo, acotó, la identificación simbólica con animales ha estado presente a lo largo de la humanidad.
En diversas culturas ancestrales, agregó, figuras como los chamanes se vinculaban espiritualmente con animales de poder (el oso, el águila, el lobo) como parte de su cosmovisión. “No es algo en sí malo ni algo nuevo”, subrayó el especialista.
Hoy, la exposición masiva en plataformas como TikTok, Instagram o Twitch ha mostrado a adolescentes reuniéndose en parques, usando máscaras y comportándose como perros o gatos. Para algunos, puede tratarse de una búsqueda identitaria; para otros, de una tendencia.
Frente a este panorama, Ponce invitó a analizar con mayor profundidad el concepto de “moda”. Desde la psicología, explicó que la moda no es solo imitación superficial: es una vía para pertenecer. “La moda me permite encajar, sentirme aceptado en un espacio. Y si me siento aceptado, me siento seguro”.
En ese sentido, comparó estas prácticas con quienes asisten a convenciones de cómic disfrazados de superhéroes, a ferias medievales vestidos de guerreros o incluso quienes adoptan códigos estéticos específicos para el gimnasio. “Se están vistiendo para su grupo, para su espacio seguro”, argumentó.
¿Es un trastorno?
Una de las mayores preocupaciones de los padres es si esta identificación constituye una enfermedad. El psicoterapeuta dijo que no existe el término transespecie en los manuales diagnósticos clínicos, ni la identidad therian está tipificada como trastorno.
Para que una conducta sea considerada trastorno debe generar disfuncionalidad significativa, es decir afectar la vida académica, social o familiar, o implicar daño para sí mismo o para otros.
“Mientras no haya daño ni quiebre con la realidad, no estamos hablando de un trastorno, es decir, si un adolescente se reúne con amigos en un parque, usa una máscara y juega a desplazarse en cuatro patas sin perjudicar a nadie, no existe un problema clínico”, puntualizó.
El límite, advirtió, aparece cuando hay pérdida de contacto con la realidad o conductas peligrosas, como morder a otras personas, exponerse a animales desconocidos o salvajes, o dejar de cumplir responsabilidades básicas. En esos casos, la conducta se vuelve disfuncional y requiere atención.













